AMLO va a ser Presidente de México. O eso parece indicar todas las encuestas “serias” de este país. Serias es un decir, ya saben lo que pasó en el 2012.

La última bomba sobre el trayecto en línea recta del tabasqueño hacía la Silla del Poder es del periódico Reforma (El Norte pa’ los regios). En ella le dan hasta un 48% de preferencia electoral. Una enorme diferencia de 22 puntos sobre Ricardo Anaya.

AMLO va a ser Presidente y parece que por fin se le va hacer. Eso no lo considero preocupante. Creo que muchos grupos vulnerables podrían verse representados con AMLO. O al menos poner sobre la mesa la desigualdad social y racial que existe en el país. Al menos en imagen.

Pero de acuerdo con la misma encuesta de Reforma parece que esa preferencia sobre AMLO también se representaría en el Congreso. Y para mi eso ya es muy preocupante.

No deseo que AMLO sea una marioneta en el poder ejecutivo. Realmente pienso que puede hacer un buen trabajo y nivelar el poder político ahora existente con el PAN, PRI y en menor medida el PRD. Pero haciendo mancuerna y siendo equilibrado con dichos partidos.

Al ser detenido por el Congreso, muchas de los mayores miedos sobre AMLO no serían considerados en serio. Tales pensamientos como convertirnos en Venezuela, cancelar el Nuevo Aeropuerto de la CDMX o dar marcha atrás a la Reforma Energética, al necesitar 2/3 partes del Congreso, se quedarían en el aire.

Pero si acaso consigue una mayoría de más del 30% de escaños en el poder legislativo, creo que el país estaría en serios problemas.

 

Así como AMLO se compara con Juárez, Hugo Chavez se comparaba con Simón Bolivar

 

Una de las comapraciones que más detesto sobre AMLO es decir que convertirá a México en el próximo Venezuela. Pero si hay una distinción peculiar que AMLO usa mucho y que compartió bastante con el dictador Venezolano: en compararse con la mayor figura pública de la historia del país.

Así como Hugo Chávez tomaba a Simón Bolivar como su referente para hacer los cambios adecuados en su país, el tabasqueño hace una insistente comparación entre su persona y Benito Juárez. Lo vemos en sus mítines, en sus anuncios de TV y Radio. Y en sus conferencias de antaño.

Este tipo de comparaciones con un pasado glorioso del país pueden motivar a que todos los actos que hacen son justificadas por el bien del país. Así como lo hizo su héroe que dice representar. Llegando incluso a cambiar las Constitución.

Por ello, debido a un congreso mayoritario, o al menos donde cosiga alianzas con mayor facilidad, es un cheque en blanco para AMLO para que gobierne el país a su merced. Todo por el bien del pueblo en nombre de Benito Juárez.

No deseo que AMLO sea como Fox en el 2000–2006 donde el Congreso comandado por el PRI/PRD no dejó implementar casi ninguna de sus reformas. Pero tampoco deseo que tenga autopista libre y sin pagar para hacer lo que quiera. Deseo que negocie, que batalle y que se haga solo lo necesario para el país, en un balance de poderes necesario.

Por eso, ahora si, mi temor que AMLO, ante su visión anticuada de gobierno y no tener nadie que equilibre su poder, realice acciones que hagan retroceder al país de los avances que ha conseguido.

Ya veremos como reacciona la gente el próximo 1de julio. Espero sea con sensatez, sentido común y que tengamos una representación balanceada de todos los poderes en este país.